
Cuando el desorden parecen ser los escritorios y el orden de las cosas ¿instalaré o no esa maquinita? me acuerdo de que me aburro si no me hablas y el caos infinito de mi vida se vuelve uno sólo: tú. La maquinita lo hace todo. Llega a mi vida a solucionar lo inimaginable: me hará masajes cuando esté estresada, y me cantará cuando me ponga mal. Me bailará apretado cuando quiera cachondear. Jugará con mi pelo, lo deslizará hacía mi espalda. Imprimirá mis fotos. No puedo colgar el teléfono por obligación, recuerdo que no soy ni de aquí ni de acá, que en cualquier parte estoy incómoda, que no son los lugares, que soy yo. Me canso del gitanismo, quisiera de verdad que la maquinita significara lo que pudo significar antes (¿antes de qué? no sé) y dejar de escuchar mis dedos sobres esas letras plásticas; ser toda del movimiento al fin. Y aún sin ti.
1 comment:
tb hay un libro q se lllama la makina de follar...no dijiste q tb la kerias para eso
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